Yoga y Embarazo

Son muchos los motivos por los que desde hace ya tiempo, a las embarazadas se les recomienda que hagan yoga. En muchos casos esto es debido a la creencia de muchos no practicantes, de que el yoga es una actividad con poca exigencia a nivel físico (y ojo, que puede serlo, pero no tiene por qué) y otro de los motivos, algo mas real, es que disminuye el estrés por medio de la relajación, el trabajo respiratorio etc. Además el embarazo es un periodo de introspección, de mirar hacia dentro y centrarnos en nosotras, y a todo esto el Yoga puede ser una herramienta muy útil.

Como ya hemos hablado en otra entrada de este blog y leído en múltiples publicaciones existentes en la literatura científica, la actividad física es muy beneficiosa en el embarazo, tanto el ejercicio aeróbico (controlando la intensidad mediante el test del habla) como el trabajo de la fuerza. Si, habéis leído bien, las recomendaciones dicen que se trabaje la fuerza durante el embarazo. Y porque no hacerlo practicando Yoga?

Dentro del Yoga, existen diferentes tipos, muchísimos, y cualquiera de los que estéis leyendo esto que seáis practicantes, sabéis de lo que estoy hablando, y precisamente algunos de ellos de suave nada monada! Con el Yoga también se suda y esto nos viene genial en el embarazo! Además el yoga nos ofrece multitud de alternativas para el trabajo de fuerza de aquellos grupos muscularess que necesitaremos para mantener una adecuada postura, evitar dolores de espalda y pelvis, facilitar el parto y la recuperación postparto, así como ayudarnos a la crianza del recién nacido, realizando secuencias dinámicas de Yoga.

La clave para que la práctica del Yoga consiga los objetivos que necesitamos cubrir con actividad física en el embarazo es que sea adaptado al mismo.

Los cambios fisiológicos que se producen en el cuerpo de la mujer durante la gestación hacen que tengamos que modificar nuestras secuencias de yoga. No hay más que poner en Google “yoga para embarazadas” y la primera foto que te sale es una mujer lindísima haciendo un guerrero 2 con una súper flexión de la rodilla adelantada o extendiendo la columna en la postura del camello que da la sensación de que se va a romper. Hay que tener cuidado chicas y monitores de Yoga. La relaxina (la hormona que permite que nuestros tejidos sean más elásticos durante el embarazo y podamos, entre otras cosas, parir) puede hacer que seamos capaces de hacer posturas imposibles pero que seamos capaces, esto no quiere decir que sea bueno.  No llegar a la máxima amplitud del movimiento articular, vigilar la tensión de la línea alba o no sobrecargar ciertos músculos como los abductores, son algunas de las consideraciones a tener en cuenta cuando planificamos una clase de yoga con mujeres gestantes.

Si quieres practicar yoga en el embarazo, en mi opinión has hecho una magnifica elección,  es una forma maravillosa de prepararse para el parto, pero siempre adaptado y supervisado por un instructor con formación específica en embarazo (como por ejemplo una matrona jejejeje).

María del Amor Garcés, instructora de Yoga, Psicóloga y Directora del Centro de psicología y Crecimiento Personal Psique Sana (www.psiquesanahuelva.com) y yo, somos muy conscientes de la necesidad que existe de ofrecer a las mujeres alternativas adaptadas al embarazo tanto para seguir con su práctica de Yoga previa como para comenzar durante la gestación, y por eso nos hemos unido para ofrecerte una práctica de Yoga planificada y adaptada al embarazo y cuidar de tus necesidades durante este periodo. Te esperamos en la Calle Santiago Apóstol 15 para informarte de todo!


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